Reflexiones sobre trabajar desde casa, trabajo en remoto y teletrabajo.

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Remote: Not office required - Trabajar desde casa, teletrabajo, trabajo remoto, Alxshow, alesander Robleño

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Escribo estas líneas el primer día de mí cuarentena debido a la situación del Coronavirus, COVID19 o SARSCOV2. Es 14 de Marzo, día Pi (π), si estás leyendo esto durante la pandemia, es día Pi de quedate en tu puta casa.

Acabo de montar mi estudio estudio improvisado en casa desde donde voy a llevar a cabo mi actividad los próximos 14 días. Tocan días de teletrabajo, de trabajar a distancia, de sustituir reuniones por emails o videoconferencias y de que en el caso de OMNIS, el Campfire de Basecamp haga honor a su nombre y eche un poco de fuego.

El teletrabajo o trabajo a distancia es un reto para muchas organizaciones y me ha parecido interesante compartir con el mundo la reflexión que me suscito leer el libro Remote: Not Office Required. Escribí el ensayo en 2015. En aquel momento yo era el líder de una empresa en la que 10 personas éramos socios a partes iguales. Por si esto no fuera reto suficiente, además de los objetivos empresariales, todo ocurría dentro del marco del Grado LEINN de MTA – Mondragon Unibertsitatea y objetivos de aprendizaje y transferencia y generación de conocimiento tenían un peso especial. Escribí el ensayo para compartirlo con mis compañeros en medio de una reflexión profunda sobre la metodología de trabajo y la presencialidad.

Al volver a leer mi ensayo, me ha dado vergüenza como escribía y como planteaba el asunto, aunque supongo que es señal de que he mejorado y ahora soy capaz de verlo así. Como último disclaimer tengo que decir que he tenido que censurar parte del ensayo. Quería evitar mencionar nombres propios y marcas por lo que pudiera ser. Sin más aquí tenéis mi ensayo sobre Remote y el trabajo a distancia.

Remote: Not OFfice Required, el libro del que hablo.

El libro habla del trabajo a distancia, personalmente saco 3 cosas, una caja de herramientas tecnológicas a las que el concepto de trabajo a distancia va ligado inevitablemente,  una reflexión sobre productividad y mi situación personal y como conclusión un análisis de ventajas y desventajas sobre el trabajo a distancia y el trabajo tal y como lo conocemos hasta ahora, basado en las teorías, mi experiencia en empresas convencionales, en la mía propia, en el equipo actual y en lo que querría que fuera mi futuro.

El teletrabajo es un concepto que me despierta especial curiosidad y que he experimentado personalmente, concretamente en los eSports, donde he podido sacar algunas conclusiones una vez he estado funcionando a un nivel de lo que podíamos denominar alto rendimiento, al menos en el estricto sentido deportivo del concepto, con un equipo deportivo de 5 personas involucradas y 3 más a nivel organizacional de forma directa conmigo. Siempre he pensado que tiene muchas ventajas, pero en los momentos donde más he reflexionado sobre esto, allá por 2013 cuando empecé a jugar para Dimegio Club, yo creía que a distancia habíamos hecho mucho y que al menos puntualmente necesitábamos bootcamps presenciales, cosa que hicimos, pero sin la preparación necesaria, en esos momentos donde no sabía hacía donde quería personalmente dirigir mi equipo, una noticia en el sector tecnológico cogió mucha fuerza, Marissa Mayer, CEO de Yahoo! Decidio cerrar el programa de trabajo a distancia de la empresa y entonces más que nunca pensé, “si en Yahoo! que tecnológicamente tendrán todo a su disposición para hacer que el teletrabajo funcione lo cierran, será que hoy por hoy, la limitación tecnológica o el enfoque de organización que tiene que aprender rápido y seguir rindiendo, es incompatible con este concepto.”

Al leer el libro me informe sobre los autores, ambos fundadores de 37Signals, por que el peso de la línea tomada por Marissa y Yahoo! era mucho en mi juicio, de hecho, es un caso que menciona el libro, escrito mientras esto ocurrió. El calibre de los autores es del nivel de Marissa, uno de ellos es el creador del entorno de trabajo Ruby on Rails, en el cual se han desarrollado productos como Twitter o Hulu.

Una vez saciada esta curiosidad y necesidad de dotar de valor a lo que voy a leer, pasé a hacer un breve ejercicio.

Año 2016, 366 días, 250 días laborales, 105 días en fin de semana y 12 días festivos.

Supongamos que tenemos 25 días de vacaciones, además de los 12 días festivos, como podría ocurrir en la empresa media donde no se trabajan ni sábados ni domingos. Son 225 días que tendría que trabajar. Sin valorar la naturaleza de la actividad, la satisfacción del trabajador ni ningún otro factor, sino el estrictamente logístico, este es el cálculo de cuánto tiempo se va en acudir al puesto de trabajo.

Según Google Maps, el trayecto de Eibar, mi residencia, a Oñate, la oficina, son 30 minutos y un consumo aproximado de 2.5 litros de combustible. Teniendo en cuenta un, optimista, cálculo sobre el tiempo destinado a aparcar y llegar al vehículo, de 10 minutos tenemos que el trayecto son 40 minutos y 2.5 litros de combustible.

40 minutos por trayecto * 225 días = 9000 minutos

Como hay que ir y volver, 9000*2= 18000 minutos, que hacen un total de 300 horas.

El equivalente a casi 2 meses de trabajo suponiendo una jornada laboral de 40 horas semanales.

Por otro lado 2.5 litros por trayecto suponen 5 litros al día( 70Km), durante 225 días suponen, 1125 litros de combustible, dejando de lado la parte ambiental, suponen con el precio medio del combustible en 2015 (1,20), un total de 1350 Euros en combustible.

Trabajo remoto, teletrabajo, trabajar desde casa

Si pensamos en productividad, hablamos también de satisfacción del trabajador, ¿soy más feliz en la oficina o fuera de ella? No lo sé, pero me acerco más a fuera de ella, aunque esto es porque sé que la oficina va  a estar ahí para cuando haga falta. También hay que añadir esas 300 horas, pueden ser invertidas en otra cosa, ¿de verdad es el modelo más productivo el invertirlas en moverme?

Salvo intervención tecnológica, simplemente no hay alternativa, por lo que lo primero que he hecho, y los autores me lo han puesto realmente fácil, es hacerme con la caja de herramientas disponible para valorar en qué punto se haya la alternativa del trabajo a distancia.

Basecamp: reuniones de grupo, asignación y seguimiento de tareas, calendarios compartidos, informes y revisiones compartidas y toma de decisiones colectivas en grupo. Ordenadores o móviles.

Dropbox, Skydrive, Google Drive: Como Nube colaborativa.

WebEX o Go-To-Meeting: Compartir pantalla, demostraciones remotas de producto y teleconferencias. (Skype – Google Hangouts versión profesional)

Know Your Company: Feedback y conocimiento interno de empresa.

Seguridad: 1Password

Ventas y CRM: Highrise & Salesforce

Ejemplos de empresas que lo utilizan, ya que el referente era Yahoo!, el libro presenta ejemplos como IBM, casi 400.000 empleados y el 40% trabajando a distancia, ahorraron , solamente en combustible 19 millones de litros en 2007.

Vale, bien tiene varios beneficios, pero está claro que no ver a los compañeros, la potencial perdida de los límites entre lo domestico y lo profesional, etc… son varios asuntos que están ahí.

La primera afirmación a la que el libro hace frente es a “La magia únicamente surge cuando estamos todos en la misma habitación”. Personalmente una de las cosas que más ha cambiado desde que he entrado en LEINN es como se enfocan las videoconferencias, las personas incluso entre compañeros de trabajo, se ven la cara o la foto, es algo que con los clientes veo básico pero entre nosotros, hace mucho tiempo que no uso la función compartir pantalla con compañeros de la universidad, algo que hasta para enseñar a un amigo a configurar el audio de un juego o como he hecho algo, siempre he usado. Ahí radica la importancia de como usamos la relación a distancia, lo que queremos es replicarlo tal y como si estuviéramos en la oficina los dos mirando la pantalla, compartir la pantalla de lo que estamos haciendo, nuestras notas, lo que sea, a la vez que explicamos con nuestra voz lo que mostramos.

Pero estar juntos también tiene esa parte de interacción social no solo destinada al trabajo, por eso es importante utilizar una sala común de IRC o de cualquier tipo de chat donde poner cualquier foto graciosa, comentario chistoso o chorrada que queramos, puede ser una pérdida de tiempo, pero es de buena calidad y junto a los compañeros, algo necesario.

A la hora del control y esa frase de “en casa estarán jugando o viendo videos”, eso puede ocurrir igualmente en la oficina, ¿queremos ser dirigir o ejercer de canguros? Me pregunto, si esa duda está ahí sobre esa persona ¿debería estar en la organización?, ¿debería estar quien duda?, Richard Brandson arroja algo de luz, “para trabajar con éxito en equipo, debemos confiar unos en otros, esto se traduce en la confianza en que todos harán su parte, estén donde estén, con quien estén, con o sin supervisión”.

¿Distracciones en el Hogar? La mayor distracción somos nosotros mismos, no necesariamente debe ser en el hogar, puede ser, tal y como hemos hecho, en un Starbucks o un café. Queremos un empleo estimulante y que nos gratifique, si no vemos estos dos elementos proyectados por nuestra actividad actual, no es la forma de trabajar lo que falla, si no el trabajo en sí.

Hasta el día de hoy ¿han ocurrido los momentos más gratificantes en la oficina?, no lo creo, ¿Sigue siendo la oficina necesaria?, en mi opinión, si, pero el concepto ideal lleva de la mano mucha más flexibilidad, ya que estas respuestas cambiaran de individuo a individuo aun cuando estén exclusivamente enfocadas en la mejora de la organización.

¿Cultura de empresa? El trabajo a distancia no es una excluyente, y a más fuerte se ha establecido una cultura de empresa, sea de forma presencial inicialmente o completamente a distancia, menos necesaria es la supervisión.

¿Cómo pueden estar los empleados en casa? ¿Qué pensarán? El reto es juzgar el trabajo realizado no donde ha sido realizado.

A la hora de hablar de cohesión sobre la actividad de los empleados y la cultura de empresa, el ejemplo es una reunión a distancia semanal que llevan a cabo en la empresa de los escritores del libro con la pregunta de “¿En qué has estado trabajando?”, sin el objeto de evaluar ni juzgar, tampoco de coordinar, es simplemente la toma de conciencia semanal de remar todos en la misma dirección.

Reunión en la oficina presencial, teletrabajo, trabajar desde casa, trabajo a distancia

A la hora de coincidir en el tiempo, aunque no en el espacio, y como se tratan los temas urgentes, los autores plantean fijar un mínimo, sea diario, sea semanal, en su caso es de 4 horas de solapamiento diarias donde los compañeros coinciden. Dividir los asuntos por urgencia, urgencia baja = email, urgencia media = chat/mensageria, urgencia alta= llamada telefónica. Dejando clara la diferencia entre urgencia e importancia.

Otro asunto es la toma de decisiones y el estancamiento, una organización, debe seguir avanzando siempre, no puede estar a la espera de una autorización, ante la imposibilidad de asaltar el despacho del director con un bulldozer en busca de esa firma deseada, el trabajo a distancia nos empuja a empoderar a todos los trabajadores y permitir niveles más elevados de toma de decisiones y mueve la organización a nivel superior, además de aumentar la conexión y el sentimiento de pertenencia de los empleados, ahora capaces, de decidir.

Contratar a distancia es algo complicado y el autor profundiza en parte, pero más allá de un checklist de que buscamos, finalmente tras eso hay personas. En cambio en organizaciones ya funcionando el autor invita a la experimentación, es un experimento de bajo coste, ofrezcamos trabajar en casa a los mejores talentos, o no los mejores, algunos aceptaran, solo 2 o 3 días a la semana, y veamos qué pasa. Medir que tareas son las más difíciles a distancia y en cuales ahora se avanza más rápido será clave para fijar una política en cuanto a esta cuestión.

Es un fenómeno que ha estado ignorado y que ahora la sociedad no está educada para digerir pero creo que el mundo avanza hacia darle la razón a Richar Brandson cuando dijo:”En trenta años, cuando la tecnología avance aún más, la gente mirará atrás y se preguntará por qué existían las oficinas”.

Me gustaría probarlo y experimentar, ya que hoy es una opción, pero hay determinadas actividades, a las que quiero ligar mi futuro, en las que esta forma de trabajo es imperativa en diferentes etapas.

 

Espero que mi reflexión haya resultado interesante, sentíos libres de compartir vuestras opiniones conmigo tanto por aquí como en redes sociales o incluso podemos hablar de ello en directo en
Stream.

Y recuerda, si estás leyendo esto durante la pandemia del COVID19, quedate en casa y ayuda a contener el problema.

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Me llamo Alex y tengo 30 años. Amo los deportes electrónicos y de una forma u otra son a lo que me vengo dedicando los últimos años.

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